Luis
Guzmán Barrón, Rector de la Pontificia
Universidad Católica del Perú,
destacó el papel de las comunicaciones
en la sociedad contemporánea, pues “si antes
pensábamos en el hombre como ser en el mundo, hoy
lo hacemos como ser informado en el mundo”.
Segundos
después, entre destellos fotográficos
y aplausos de los asistentes, Jesús Martín
Barbero recibió el grado de Doctor Honoris Causa de
la Pontificia Universidad Católica del Perú,
en un acto académico que viste de gala las celebraciones
por los Noventa Años de la institución peruana.
Durante
su intervención, Jesús
Martín
Barbero, procedió a
hacer algunas “reflexiones
sobre el momento que estamos viviendo y el papel que los
procesos y los medios de comunicación están
jugando, y ante el cual necesitamos tomar posición”.
Habló
también sobre “la
crisis del intelectual en la sociedad contemporánea
y la necesidad de que de alguna manera los comunicadores
empiecen a sentirse y a prepararse para ocupar el lugar que
el intelectual moderno hoy ya no tiene”.
Buscando definir el rol intelectual
del comunicador, Jesús
Martín Barbero habló del intelectual como francotirador,
como el que lucha desde los márgenes, y del intelectual
como intérprete, como el que descifra las señales,
siguiendo las ideas de Edward Said y Zigmunt Bauman.
Martín denunció: “El intelectual está siendo
perversamente sustituido por los llamados grandes comunicadores,
que lo único que hacen es dilapidar un enorme capital
de prestigio social”.
“Necesitamos un comunicador mediador de los dolores,
de las esperanzas, de los sueños de la gente y no
un mero intermediario de los intereses de las empresas”.
“Necesitamos un comunicador capaz de construir agenda
pública, (...) agendas en las que quepan nuestros
países, agendas que a la vez tengan que ver con vida
cotidiana y con lógicas macro”.
“Necesitamos
un comunicador capaz de ligar la cuestión
de la diversidad a la cuestión de la desigualdad,
pero no de manera maniquea, sino sabiendo que en nuestras
sociedades toda diferencia es ocasión de dominio,
que toda diferencia se convierte en justificativo de la desigualdad,
de la desvalorización, del estigma, del desprecio.
En ese sentido, no estoy hablando sólo de la desigualdad
en términos de pobreza sino de la desigualdad que
significa ser mujer, que significa ser indígena, que
significa ser homosexual, que significa ser negro, etc.” (PUCP-Departamento
Académico de Comunicaciones).
Pontificia
Universidad Católica del Perú.
Entrevista
con Jesús Martín Barbero .
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